Roque, historia de un “buscador”

roque2.jpg

Roque es el paradigma del “buscador espiritual”,  un alma inquieta que ha transitado múltiples caminos buscando lo que hacemos todos consciente o inconscientemente, una razón para vivir y una explicación a este mundo inasible  que habitamos.  Su trayectoria es bastante representativa de la oferta actual del “mercado espiritual”  y por eso a través de su voz la trasladamos hoy aquí  por si su experiencia sirve de ayuda a los que se afanan en  encontrar respuestas y alivio a los  interrogantes que nos plantea la existencia.

 Pedro Puialto.  Santiago 8 de noviembre de 2017.   Roque Torres Moreira  (Porto do Son,  1953). Estudió magisterio en Santiago de Compostela,  ejerce de funcionario del Concello en donde nació y desde hace largos años da clases de yoga y meditación en Ribeira y en Noia.  Vive con su familia en una casa de campo e iniciamos este relato una soleada tarde sentados en una puerta lateral de la Capilla de la Atalaya, en O Son, frente al mar de Muros.  Después de esto continuamos  comunicándonos  y  asistí con gran placer a uno de los talleres de yoga y meditación que organiza de vez en cuando en una apacible casa en el mágico lugar de la Lagoa de Xuño.

Pronto se inició como “buscador” y a interesarse por la filosofía, la poesía y el mundo espiritual. Prematuramente rebotado de la tradición católica y de cierta política no encontraba lugar en el que aposentar su inquietud.  Insatisfacción, búsqueda, tratar de encontrar sentido a sí mismo y al mundo se convirtieron en una obsesión.  Todo un largo camino con duros desiertos y algún oasis, también algunos de ginebra y de otras hierbas. Un recorrido inacabable.  Esta es su voz:

Comienzo en el yoga

“Mi adolescencia y primera juventud pasó entre Santiago y Porto Son,  en esa época viajaba con cierta frecuencia en tren y en auto-stop por España.  Esos viajes  me daban sensación de libertad pero siempre regresaba al Son, necesitaba volver a la naturaleza.  Allí me sentaba sin ninguna clase de técnica en especial en las playas y en los montes, aun no sabía que eso se llamaba meditación, simplemente me sentaba a escuchar. Realmente no sabía lo que estaba haciendo, pero me fascinaba el silencio siempre presente en el  fondo de todas las cosas.

Un día encontré un  libro de yoga en Santiago y comencé a practicar por mi cuenta, hasta que años más tarde contacté con la escuela Sivananda de Vigo de Manuel Agulla,  “Mádhana”  (ver el post “Los Orígenes del Yoga en Galicia”  en este mismo blog).

Durante los curso 82 y 83 estuve trabajando en  Ribeira de profesor de EGB.  Fue al  terminar el contrato cuando me fui al curso de un mes de formación de yoga de Sivananda  en Valmorín  ( Montreal , Canadá )  en el año 84.  Lo impartía  Swami Vishnudevananda (1927-1993) uno de los discípulos directos de Swami Sivananda (1887-1963) y  que había sido comisionado  por el maestro para  introducir el yoga en Occidente, para lo que organizaba  estos cursos de formación de profesores desde el año 1969 en diferentes lugares del mundo.  En general  fue una experiencia interesante, un curso muy completo en cuanto a la filosofía del yoga y al conocimiento y práctica de las asanas.

Aprendí lo básico para poder seguir practicando por mi cuenta, pero al mismo tiempo quedé decepcionado porque   encontré mucho “devoto” dependiente de los maestros y dispuestos a tragar lo que le echaran.  Pensé que era salir de una iglesia para entrar en otra y eso no era lo que buscaba.

Después del curso me quedé unos días de retiro en los bosques de Canadá y antes de regresar pasé un mes  en New York, simplemente paseando asombrado por sus avenidas.  Estando en New York me comunicaron que iba a cobrar el paro. Era una experiencia nueva que prometía, así que me vine para Galicia dispuesto a vivir como “un rey” una temporadita. Me instalé en A Coruña y acabé viviendo durante unos meses en el centro Sivananda de Soma (ver también el post “Los Orígenes del Yoga en Galicia”  en este mismo blog ) dando clases como ayudante  para pagarme la estancia. Practicaba duro con la intención  de subir la kundalini hasta la coronilla.  Nadie sabía muy bien lo que era eso pero el Maestro y los libros decían que era la hostia y yo quería alcanzar esa experiencia. La verdad es que en esa época me atraía mucho realizar en mí la boda mística de Shiva y Shakti en el altar del Sahasrara. Siempre me pareció una simbología muy hermosa.

Aunque practicaba con fe no me sentía muy atraído por el ambiente “yóguico”,  no acababa de integrarme en su mundo. No sabía lo que buscaba, pero sabía que aquello no era. Tenía claro  que no quería parecerme al maestro y demás swamis. Agradeciendo al yoga todo lo que me aportó,  no me quedó otra que cambiar de aires.

RokePaseandoPolaPraiadasFurnasRoque paseando en la época por la playa das Furnas.

Poesía y otras hierbas

Realmente puedo decir que mi búsqueda empezó con la poesía;   leía y releía emocionado a Walt Whitman, Octavio Paz, Rilke, J.R.Jiménez, Robert Graves…,  creo que buscaba en la poesía  la belleza y  la esencia de las cosas. Y  a través de la poesía persa,  y especialmente de la de Omar Khayyam  y de Rumi, acabé ingresando en la la tariqa Naqshbandi  de una organización sufí. .   En  primavera y en  verano había reuniones en Arcos de la Frontera con gente de todo el mundo y el resto del año hacíamos trabajo individual y de grupo.  Era otro ambiente muy distinto al del Yoga. La gente parecía más natural, no eran abstemios ni renunciantes:  “Estar en el mundo sin ser del mundo” se decía, y a mí me gustaba ese concepto.

A pesar de eso al cabo de algún tiempo noté que me estaba estancando y fui perdiendo confianza en la organización. Volví a encontrarme con la misma  dependencia emocional y exaltación del gurú,  con la autoimportancia de pertenencia  al grupo,  el exotismo y la contradicción. Y a pesar de que estaba “enganchado” al Tratado de la Unidad  de ibn Arabí y a algunos textos de Henry Corbin, que leía por mi cuenta, decidí que aquello no era lo mío. Aún así la inercia y la esperanza me  mantuvieron  12 años en la Tradición Sufí.  Cuando lo dejé ya nunca más  volví  a pertenecer a ninguna otra organización.

casaXuñoLa primitiva casa de Xuño, hoy devenida en mansión

 La casa de Xuño

Desde los años ochenta tenía alquilada una casa cerca de la Lagoa de Sampedro y de la playa de las  Furnas con mi amigo Carlos Sánchez Pardo, más conocido como Carlos Montaña.

Yo necesitaba un lugar a donde regresar y esta casa era el lugar ideal.  En principio solo buscaba un sitio en la naturaleza porque el paisaje siempre me dio descanso, sentido de la belleza y me conectaba con ese algo que andaba buscando, pero aquel lugar pronto se convirtió en un punto de encuentro en donde se juntaba una mezcolanza de desencantados políticos, místicos de diferentes colores,  hippies, fumadores de marihuana etc., lo cual tampoco estuvo nada mal: buenos amigos, paseos por la playa de  As Furnas, meditación, fiestas… Por esos lares también montaría su tipi indio Ananda (ver el mismo post citado de este blog).   Allí conocí a una amiga que me puso en contacto con los yoguis de Vigo y con Soma de A Coruña.

La verdad es que guardo buenos recuerdos de esa casa y aunque siempre estaba de fondo la inquietud de la búsqueda yo no era un místico retirado.  Necesitaba el retiro pero también necesitaba el mundo con sus gozos y sus sombras. En aquellos años con frecuencia subía al monte por las tardes y volvía al anochecer dispuesto a buscar una mujer que llevarme a la boca.  (Risas )

RoqueyCarlosXuñoRoque y su amigo Carlos Montaña

Meditación y contemplación

Tras abandonar el  sufismo me sentí libre para proseguir mi camino de búsqueda guiado por mi sed interior.  Tenía confianza en mi instinto, pero había tantas opciones  que aún tenía que agotar algunas más. Así que poco después conecté con los meditadores  de Vipassana de la escuela de Goenka  .  Empecé haciendo meditaciones con amigos que trabajaban en esa escuela,  hasta que fui a hacer un curso de diez días al centro Dhamma Neru de Cataluña.  En general el curso me gustó: la experiencia del silencio, tratar de ser ecuánime durante tantas horas de quietud física, darse cuenta de cómo la mente multiplica ese sufrimiento, ser testigo de los patrones de pensamiento, contemplar la impermanencia… , todo eso me pareció muy interesante y muy útil y los pocos momentos de presencia tranquila y ecuánime muy reconfortantes.

¿Pero a dónde me llevaba esto? Ser guiado por  las grabaciones de los discursos de Goenka no me convenció nada de nada,  así como su proyecto de liberación.   La enseñanza de Goenka es la explicación y desarrollo práctico de las Cuatro Nobles Verdades según la tradición de una escuela birmana. Su esencia para salir del sufrimiento es permanecer consciente y ecuánime de forma continua sin generar nuevos sankaras y erradicando los viejos, ya sea caminando, sentado, trabajando, bebiendo, hablando… ¿y durmiendo? ¿Quién va a observar al soñador?  O sea, toda una vida (o miles) de guardia sin pestañear a la puerta de la generación de sensaciones. ¡Un camino imposible e interminable!

Me parece que va contra natura tener  que estar tanto tiempo sentado observando las sensaciones para, con un poco de suerte, renacer como monje y así tener más tiempo para más de lo  mismo hasta “destruir la casa”,  como si mal no recuerdo decía Goenka. No, no  era eso lo que buscaba. No obstante continué practicando durante un tiempo por mi cuenta y  en pequeños retiros de  fin de semana en Santiago y en el monasterio de Sobrado dos Monxes.

Por otra parte considero que su método es muy útil y práctico ,  y que puede ayudar a mantener la templanza y serenidad así como la atención y ecuanimidad en la vida cotidiana. Dar más amplitud  a ese tiempo de la reacción impulsiva. Esta meditación la incluyo como  práctica habitual en mis sesiones de yoga, aunque con menos tiempo y algo adaptada.

Aproximadamente por esa época comencé a leer a los clásicos del Zen: Hakuin, Huang Po, Seng-Tsan y compañía. Otra forma de entender la enseñanza del Budha.  Bellísimos desde el punto de vista  literario y muy inspiradores desde la perspectiva del buscador.

Un día surgió en mí una repentina atracción por la contemplación cristiana. Al principio me pareció muy extraño, ¿cómo puedo sentir esto si ya lo he dejado atrás?  Pero  fue muy interesante cómo se presentó esta atracción;   era como purificar y quemar los miedos infantiles de mi educación católica. Leía y releía con entusiasmo a San Juan de la Cruz, al Maestro Eckhart    y a La Nube del No Saber  y durante un par de años estuve practicando a diario la contemplación, especialmente el método de Oración Centrante  del Padre Keating.  Me atraía con fuerza el Silencio, entregarme a la Nube del No saber y en tinieblas ponerme al alcance del Espíritu.  Mirando hacia atrás me parece que este fue un buen trabajo, un trabajo de reconciliación con la tradición de mi infancia.

Esto me llevó a  los retiros de meditación de  Willigis Jäger en  Segovia,  en donde se hacía un trabajo de fusión entre el zen y el misticismo cristiano de San Juan de la Cruz y del Maestro Eckhart    . No estuvo mal y Willigis Jäger me pareció una persona honesta y respetable,  pero no me atrajo ni me convenció su trabajo.

Por esta época hubo un tiempo también para darle vueltas y más vueltas al Eneagrama, así  como para terapias alrededor de “La enfermedad como camino”. Un camino inacabable de ciegos guiando a otros ciegos.

UG y Nisargadatta

Guiado por mi instinto o dando palos de ciego buscando “mi camino”, fascinado por las preguntas “¿qué es lo que estoy buscando?”,   “¿existe realmente eso que busco?”, un día curioseando por internet sobre Jidu Krishnamurti, al que llevaba un tiempo leyendo con interés, me encontré con el Krishnamurti  “malo”, UG Krishnamurti.  :  ”No existe el ego, no existe el yo, no existe el espíritu, no existe el alma y no existe la mente . Esto elimina toda la lista y no hay forma de descubrir lo que queda” … Percibí tanta seguridad en sus palabras que me asusté. Leer esto  y escapar corriendo fue una misma cosa.  Yo aún tenía en mí el sabor del alma de la contemplación cristiana y este señor venía, así sin más,  a destruir mi casa.  Sentí que no era el momento, aún no estaba preparado para escucharlo. Después de un tiempo me volvería a encontrar con él, mejor dicho saldría yo a buscarlo.

Entonces tuve un descubrimiento importante, un enamoramiento: Sri Nisargadatta Maharaj    .  Me lo “presentó” una amiga totalmente alejada de los círculos de buscadores y comencé a leer los libros en los que se recogen sus charlas y conversaciones  

Me cautivó su enseñanza tan simple  (ya hacía tiempo que intuía que  lo auténtico tiene que ser simple), y creo que por primera vez sentí que la búsqueda era impersonal,  un sueño del ego, una historia del pensamiento, un sueño dentro del sueño. “Abandona todo lo que has leído y escuchado – decía –   y simplemente estabilízate en la  sensación de ser consciente. Deja que eso sea tu guía. Todo depende de la aparición de esa consciencia. Si esta consciencia está aquí, entonces también acontece la aparición del mundo. Si no hay ninguna consciencia, entonces no hay ningún mundo.”

Curiosamente concentrarte en esa Sensación de Ser es lo que aconseja el autor anónimo de la Nube del No Saber en su libro La Orientación Particular  .   Creo que me pasaba gran parte del día tratando de vivir en esta AUTOCONSCIENCIA.

En esta época lo expresé así:

¡Esta sensación de sentirse ser! 
¿Qué otra cosa ,qué otro pensamiento,
que otra sensación puede ser mas cierta?
Qué otra guía, que otro ángel, que otro amor 
puede ser más auténtico, más real?
¿Cómo puede ser saboreada la divinidad en su creación?
¿Cómo vamos a recibir a la madre de todas las cosas?

Este amor de ser
es el corazón de la compasión
el vientre de la misericordia.

El fondo de la mente.
Es el principio y el fin.
No hay a donde ir:
siempre es aquí,
siempre es ahora.

¿De qué preocuparse? 
¿Quién decide tomar un camino
o abandonarlo?,
¿Quien soy yo?,
¿Dónde estoy para hacer esto 
o dejarlo de hacer?.
Quién puede perder
o quién puede ganar
en cada decisión?

¡Cuanto tiempo!
cuantos años persiguiendo espejismos,
navegando a la deriva
entre el miedo y el deseo,
entre el sufrimiento y el placer.
Entre la baja y la alta autoestima,
temiendo a unos,
pisando a otros,
admirando y despreciando.
Construyendo una ilusión, 
una máscara con la que presentarme
ante mi mismo

y ante el mundo.

¡Cuánto trabajo!,

¡Cuánto sufrimiento!
¡Cuánto engaño
para descubrir

que no hay nadie,
solo la inmensa belleza del mar
susurrando cada día!.

Pedro Rodea y de nuevo UG

Mientras estaba inmerso en la enseñanza de Nisargadatta establecí contacto con Pedro Rodea .  Este hombre  es, en mi opinión, un gran investigador de la auto-indagación del ser. Escribió unos cuantos libros curiosos a base de “proposiciones”.  Durante un tiempo me sumergí en su enseñanza.  Nunca lo vi personalmente pero hablábamos por teléfono de vez en cuando.  Decía que cuando uno siente la angustia o el fuego el primer impulso es salir fuera a buscar alivio….pero ese fuego, ese Fuego es el Corazón, es la Luz para descubrir lo  que nunca ha faltado…que es nosotros mismos…nosotros mismos no faltamos nunca. Ese nosotros es la AUTOCONSCIENCIA o SENSACIÓN DE SER.

Su proposición:  “¿Cómo hago que yo estoy viviendo?”  es un auténtico koan. Me parece de lo más radical, de lo más potente para desenmascarar al engreído personaje que se cree el hacedor de su vida.  Esta proposición solo desaparece en el Silencio.

Desde hace un tiempo reconoce que su búsqueda se acabó.

En esa época sucedieron unas experiencias que intento expresar en el texto “La naturaleza del Satori” y,  fiel a “mi estilo”, abandoné a Pedro al que  sin embargo le estoy muy agradecido.

Fue después de estas experiencias cuando busqué de nuevo a UG.Krishnamurti .   (no confundir a éste con el más conocido Jiddu Krishnamurti).  Lo que él llama el estado natural resonaba en mi ser:  “Este “estado natural” no es tan sólo mi estado particular. Es vuestro estado natural también y no sólo el mío. No es el estado de un hombre que ha “realizado” a Dios; no es el estado de alguien auto-realizado. No es el estado de un hombre santo. Es el estado natural de cada uno de ustedes. Pero debido a que están pendientes de alguien más y a que están buscando alguna clase de liberación, es por lo que están perdidos.”

En este momento yo ya no buscaba más información para tratar de comprender más y más sino que  simplemente “sentía” de lo que estaba hablando UG.

Por supuesto que no estoy de acuerdo con todas sus opiniones, sin embargo fue lo único fresco y original que encontré entonces y  que aún vuelvo a releer alguna vez.

El final de la búsqueda

Estas experiencias marcaron un antes y un después. Ahora puedo interesarme por lo que realmente me gusta sin estar compelido a tener que saber más , sin sentir el apremio de  que debo de estar haciendo algo más “espiritual” para ver si me ilumino de una vez.   Y no es que ahora sepa mucho o poco, es que se fue la sed de saber y quedó la paz de “no saber”.

Antes yo vivía inmerso en la ansiedad de la pregunta  “¿Quién soy yo?”  y sus variantes. Ahora sigo sin saber, pero este “no saber” se convirtió en la certeza de que no hay nada que comprender a nivel del buscador.

Tampoco es que ya no sienta la atracción de lo Inefable, sino que sé que nunca puede ser experimentado por el conocimiento, por la consciencia, porque sucede al revés: es la consciencia la que “es vista” por lo Inefable. En realidad todos son conceptos, todo es mente.

A lo largo del camino, en ningún momento pretendí ser un yogui, o un sufí o un budista…Si tenía que serlo pues sí, pero no necesariamente, por lo que no me sentía incómodo cuando decidía cambiar el rumbo y navegar por otros mares.

Pienso que, en gran parte “los buscadores  espirituales” pertenecientes a una organización  están buscando el hogar en la Organización  y al padre  en la Autoridad del Gurú,  de ahí la dependencia emocional. La gran dificultad del buscador es que no está dispuesto a des-ilusionarse. La ilusión de la promesa de que un día en el futuro, en este mundo o en próximas reencarnaciones obtendrán lo que se les promete, es lo que les mantiene esperanzados, entretenidos y dependientes. Des-ilusionarse es salir de la ilusión, es acabar el juego, el final de la búsqueda.  Así lo escribí en su día:

“EL SABOR DE MÍ MISMO

No pretendo ser lo que otros fueron

Ni comprender lo que otros dicen que comprendieron.

¡Nadie sabe nada!

La tentación de convertirme en otro ya no está:

En la paz de mi propia ausencia

Aspiro mi perfume

Y encuentro el sabor de mí mismo.

El buscador espiritual vive con la inquietud de creer que le falta algo, y eso es como tener  una espina clavada en el culo. Una espina que no le permite parar y descansar en la paz inherente a su naturaleza.

Con esta espina clavada vive en un permanente estado de desasosiego, de llegar a ser eso que oyó, de llegar a ser eso que cree que tiene el maestro, ¡pero que nunca llega ni puede llegar! porque es como ese caballo que va persiguiendo una zanahoria atada a un palo que lleva  el jinete en la mano. Y lo curioso de la situación es que a pesar de la incomodidad que le produce esta espina realmente no quiere sacársela pues ya se volvió adicto a rascarse y a pesar del sufrimiento por el que pasa, a pesar del esfuerzo de las horas de sadhana*, está entretenido e identificado con el personaje “buscador espiritual”.

Pero puede ocurrir que llegue un momento en que el buscador se harte de rascar, que se canse de correr, o que simplemente tropiece y caiga, entonces puede ver la locura que perseguía.

La “búsqueda” es un asunto de intimidad. Y si algún método  puede haber sería  afinar la sinceridad. “¿qué es lo que estoy persiguiendo?”, “¿dónde nace esta inquietud?”,  “¿qué está siendo cierto ahora mismo?”  Para ello tiene que plantarse la autenticidad de su búsqueda, lo cual puede o no puede llevar a  dejar de pertenecer a lo que se está perteneciendo o dejar de practicar lo que se está practicando.

Por supuesto que solo estoy expresando mi opinión pues considero que cada uno tiene derecho a buscar lo que siente como una necesidad  y a seguir a quien quiera seguir, y nadie ajeno a uno mismo puede entrometerse.  En realidad nadie estamos haciendo nada.

 

RoqueXuñoOct2017Participantes en uno de los talleres de yoga y meditación que imparte Roque cerca de A Lagoa de Xuño

Profesor de  yoga

Entretejido en esta historia, a principios de los noventa y estando todavía en la Tradición sufí,  una profesora de un instituto de Ribeira me ofreció dar clases de yoga a los profesores del centro.  Yo ya había tenido allí un centro de yoga en los ochenta durante un par de años.  Aquellas clases empezaron a crecer y me llamaron de otros lugares por lo que  terminé retomando el yoga sin tenerlo previsto.

Entonces continué formándome para estar más preparado como profesor, asistiendo a cursos de distintas escuelas, especialmente a los del yoga de la energía de Pierre  Losa  . Actualmente doy  clases en Ribeira en la Asociación de Amas de  Casa y en una sala del Club Náutico.  También doy clases en Noia.

Mi interés en impartir estas  clases es ayudar a la gente a estar en  contacto con su “corporeidad”,  con su energía,  de manera que salgan de la abstracción, del miedo y de la preocupación a través de asumir lo que están sintiendo, lo que están percibiendo en el instante. La técnica al servicio del sentir, como diría Eric Baret.  Pero sin ningún reclamo, sin ninguna promesa de ningún tipo que los convierta en dependientes buscadores de un lejano horizonte.  En última instancia lo que todos deseamos es PAZ.

En las sesiones, aunque la base son las asanas de yoga,  incluyo técnicas de otras tradiciones  y sobre todo mi experiencia, lo que siento, lo que yo tengo integrado.  Es un yoga sencillo, técnicamente orientado al cuidado de la espalda y sin secretismos ni misticismos, partiendo siempre de la experiencia de la percepción física y energética del organismo.

Trato de hacerlo natural para que se pueda integrar fácilmente en lo cotidiano. Todo el mundo sabe lo que es una sensación, lo que es consciencia,  lo que es sentir, lo que es darse cuenta de la respiración sin necesidad de emplear palabras exóticas si no es necesario. De esta manera se  pueden incluir meditaciones profundas sin que el ego se entere de que está haciendo algo “muy profundo”. Procuro ser muy preciso con las palabras y las frases que utilizo para que las palabras lleven a la experiencia. También procuro aportar cierto sentido del humor para sacar gravedad y poder así practicar con una disposición suelta y alegre.
En resumen,  lo que me interesa es que los practicantes encuentren por si mimos la certeza de los beneficios del yoga, no porque lo digan unos libros, los cuales por cierto a veces exageran un poco para vender el producto, ni tampoco porque lo diga este maestro o este instructor, sino porque ellos lo están experimentando. Así no se confunden hablando de lo que oyen sino de lo que saben por sí mismos.

Básicamente la gente viene a las clases a “parar”, a  sentirse, a encontrar un poco de paz, a disfrutar de un tiempo para si mismas.  Si veo que alguien tiene más interés por indagar en los yogas entonces  las oriento lo mejor que puedo.

Para ilustrar lo que siento, aquí va esto que escribí en su día:

La naturaleza del Satori  

En esta larga noche

El sonido del agua

Dice lo que pienso.

                                     Gochiku

Creo que iba obsesionado y agotado con “mi búsqueda espiritual” aquella mañana paseando por un bosque cuando,  repentinamente desaparecieron los pensamientos (esto lo supe más tarde),  y solo quedó un estado de  energía puramente “animal”: frescura, originalidad, vitalidad, fuerza, pureza,  y sobretodo ausencia de “yo”. Esta consciencia apareció inesperadamente como un relámpago, y apareció con una rotundidad y una veracidad totalmente clara e indiscutible: “la evidencia física y vital de que “yo” no existo. No eran ideas de nadie, era una certeza que venía de “adentro” que no requería ninguna confirmación externa.

Me quedé como quien despierta y tiene la seguridad de que toda esa historia de anoche fue un sueño.

Esta ausencia de “mi mismo” fue lo más sorprendente: ¿Cómo era posible que “yo” no existiera?

Lo más curioso fue la comprensión de que realmente nunca había existido: Roque nunca existió.  ¿Cómo no lo ví hasta ahora? Estaba tan sorprendido por esta obviedad que me pareció una broma. ¿Cómo era posible haber estado tanto tiempo fascinado por esa idea de yo?

Como un torrente se desbordaba la comprensión: No es que yo no existiera es que nadie existía ni existió nunca. Nadie había nacido y nadie iba a morir. La idea de un “yo” era solo una alucinación compartida que no existía en realidad. ¡Y sobre esta alucinación compartida estaba construido todo el edificio de la espiritualidad!.

Esta comprensión no tenía que ver con la comprensión intelectual de “comprendo que el yo es una ilusión”. No, esta evidencia tenía un carácter energético y un sabor fresco, vital e indiscutible. Era la vida consciente de sí misma, un lugar jamás tocado por mi mente.

  Solo había este organismo, pleno de vivacidad y consciente. Todo estaba ocurriendo a nadie. “Yo” era solo era una ilusión, ¡qué des-engaño!, ¡qué des-ilusión tan completa!

Al no haber contenido psicológico, la idea que tenía de mí era la de ser un “organismo sentidor” por el que la Vida se estaba expresando de esa manera particular. La experiencia mística comparada con la pureza de esta consciencia resultaba impura, tocada por el pensamiento.

No había visiones beatíficas, no había amor hacia ningún dios, diosa o personaje de ninguna religión, no había ninguna experiencia oída, no había contemplación de nada, solo había consciencia pura. Creo que puedo decir: la consciencia del organismo libre de la psique. Así es como puedo imaginar la experiencia de Adán antes de ser expulsado del paraíso: inocencia y pureza.

Fue como caer del caballo, o como haber estado todo el tiempo caminando con una maleta en cada mano, y de pronto surge la ocurrencia de apoyarlas en el suelo y se comprende que no hay ni hubo tales maletas. Solo llevaba los puños apretados.¡ qué sorpresa! ¡qué liberación! ¡qué tontería!

Aunque esta experiencia me dejó “tocado”,  aparentemente todo siguió más o menos como siempre, y algunos meses más tarde, estando en el trabajo a primera hora de la mañana haciendo una fotocopia, tranquilo y pasmado mirando a la ventana, inesperadamente sucedió que, es una forma de expresarlo: el cuerpo, la energía física estaba separada del pensamiento. La vitalidad del organismo estaba aquí de pie y el pensamiento en cambio se movía en paralelo a este organismo.

Otra vez la energía vital libre del pensamiento, ¡la vida tocada en un punto tan vivo, tan fresco, tan original.!

Esta vez la certeza que apareció fue diferente, y el primer pensamiento que recuerdo fue: (te lo digo como me salió) ¡hostiá, todo es falso, todo lo que oí, leí, me contaron, todo es falso sin excepción! Esta certeza no necesitaba ser reflexionada ni la confirmación de ninguna autoridad externa. Era tan evidente que solo hay vitalidad, solo el funcionamiento del organismo no separado de la vida misma, y el pensamiento era algo sobreimpuesto a esta frescura. Realmente fue una sorpresa, y la verdad, es que esto no estaba en el guión de la búsqueda. Nunca se me hubiera ocurrido. ¡Con esto sí que no contaba! Y me sentí ¡tan corriente, tan normal, tan natural!

Esto tiró por los suelos la esperanza de que el pensamiento podría llevarme a la iluminación (ya lo sabía de boquilla, pero ahora era una certeza), y el concepto de iluminación y todos los que le acompañan se esfumaron. Todas las palabras que fueron escuchadas no contenían nada real, nada vital, nada originalmente inherente a mi naturaleza. Esto incluía a todo: grandes textos antiguos, las palabras de Nisargadatta, los textos y charlas con Pedro, (en esta época tenía conversaciones telefónicas con Pedro Rodea), creencias, y no digamos mis propias ideas e inquietudes.

Porque… ¿Qué hay que realizar? Si la realidad última, la verdad, lo absoluto, el ser y el no-ser, lo permanente y lo eterno son una invención del pensar,  ¡qué más da lo que busque!, cualquier cosa que busque: la paz, el amor, la iluminación…todo me aleja, todo son ideas de un mismo deseo, de un mismo querer: el deseo de un yo que quiere continuar, que quiere librarse de la incomodidad del sufrimiento y ser feliz para siempre. O sea puro yo-ísmo nutriéndose de la esperanza de que un día sucederá.  

Esta comprensión fue tan clara y tan rotunda que desde ese momento perdí el interés por todo bla bla bla, y de toda lectura “espiritual”. Todo tenía un sabor “caducado”, artificial, de falta de frescura y de autenticidad.  Al cabo de unos días resonaba en mí lo poco que había leído de  UG:”… tiene usted que tocar la vida en un punto donde nadie lo haya tocado antes. Nadie puede enseñarle a eso. Mientras siga repitiendo lo que otros han dicho, está usted perdido”.

A lo que él se refería era totalmente distinto de lo que cualquier gurú tradicional o moderno se refiere. Quizá  se adivine lo mismo en los textos de Huan Po,  Ikkyu … , pero, no sé, quedan demasiado lejos, ya son traducciones de traducciones: “¿Queréis saber a qué se parecían los grandes maestros? No tenían nada que no tengáis vosotros. Si intuís esto, no hay diferencia entre vosotros y esos viejos maestros. Si deseáis pareceros a ellos, dejad entonces de imitarlos….” (Lin-Chi) 

Realmente es tan personal que se vuelve incomunicable. Porque un satori nunca es lo que imaginamos, lo que esperamos por mucho que hayamos oído hablar de él. Con la información que tenemos del satori nos formamos una idea, y, precisamente esta idea se vuelve un obstáculo. Entre las ideas más comunes que nos formamos del satori es que es una experiencia de tipo “espiritual”.

Pero  nunca se parece a esto ni a aquello, y es así porque es imposible compararlo con cualquier experiencia dentro de lo conocido, por eso se hace imposible re-conocerlo.

No es una idea que se comprende o que se adquiere con la comprensión de información, el satori es energía despierta, energía nunca antes tocada por la consciencia. Por ello cabe la posibilidad de que  pueda afectar a la fisiología corporal.

No se puede llegar a él a través de la adquisición de  conocimiento, o de una técnica, no hay camino que conduzca a el: es un rayo que te cae encima y te fulmina estés caminando o estés sentado, o incluso bebiendo un gintonic. . Entonces, en esa frescura,  tiramos a todos los maestros y su sabiduría por la borda, y en la pobreza de solo sé que no sé nada ya no seguimos sino al  viento: si encuentras a Buda mátalo, se dice en el zen, quizá también se refiera a esto.

Pero matar a Buda no es ninguna broma. Cuestionar a la autoridad no es nada fácil ¿quién soy yo para atreverme a tirar del altar al reconocido sabio?, ¿es que soy un engreído, o es que soy un ignorante que no comprendo?

Cuando la conciencia aparece en su pureza, entonces ya no eres ni creyente ni ateo, lo que queda se expresa a su manera, y nunca sabré lo que es, porque lo que es es aquello que no se puede decir, y lo que se puede decir-como dijo Lao Tzu- no es el verdadero tao.

 “Este camino

ya nadie lo recorre.

Salvo el crepúsculo”         

Basho

 No se puede explicar en palabras, es como  aquel mondo (intercambio entre un discípulo y su maestro) zen:

“¿Existe el Ser?

Si dices: Sí, existe.

Yo te digo muéstramelo entonces.

Si dices: No, no existe.

 Te digo, ¿qué es entonces lo que está escuchando estas palabras?

Dando una golpe en la mesa, -Despierta! el tao está justo delante de tus narices!”

Así que, reconociendo la imposibilidad de compartirlo o explicarlo en palabras, recurro a aquel viejo haikú:

“En el viejo estanque

Salta una rana

¡plop!

                                                  Basho”

“En el viejo estanque salta una rana” es la idea, es el pensamiento, es todo el rollo que escribí.

¡Plop! es el hecho no pensado, es la realidad.

¡Pplop!

—————————————————————————————–

1.Podemos definir Satori, dentro del contexto zen, como esa experiencia repentina y abrumadora, y completa en si misma

Anuncios

LOS ORÍGENES DEL YOGA EN GALICIA Y SU ACTUALIDAD EN SANTIAGO (2. La Actualidad)

MonicaRgzAlmazen1 Mónica Rodríguez en la Plaza de A Quintana

Esta segunda parte del trabajo que iniciamos en el post anterior con unos apuntes históricos del yoga en Galicia trata de la actualidad y de la oferta que ahora se puede encontrar en Santiago.  También se completan las informaciones históricas anteriores al hablar de cada centro en particular.  

Por Pedro Puialto 

Santiago 27 de julio de 2017.  El trabajo lo realicé  durante varios meses acudiendo a buen número de clases de prueba en la mayoría de los lugares que se citan y hablando con sus responsables.   Los centros se van exponiendo por orden alfabético y la mayor o menor extensión que se dedica a cada uno se debe,  simplemente,  a que por lo que fuera con unos me enrollé más que con otros.  En cuanto a las ausencias,  como decía en el capítulo anterior una persona que ya no ejerce rehusó figurar en el artículo y también  puede que alguien se haya quedado involuntariamente en el tintero pues la oferta se incrementó últimamente de forma exponencial.  En ese caso pido disculpas y solicito la ayuda de quien le apetezca prestarla para ir actualizando datos,  subsanar posibles errores y  mantener viva una información que puede ser de utilidad para los que se mueven en este ámbito.

-AlmaZen.     http://www.almazendeyoga.com/    .  Montero Ríos 28, 2º A.  T/ 659613447 .  mail@almazendeyoga.com .   “Yoga abierto”  puede ser el lema que resume  la filosofía de este centro.  Su directora y fundadora es  Mónica Rodríguez,  de 43 años y natural de Laracha.   Mónica, que se declara admiradora del cuerpo humano,  terminó   INEF en A Coruña en el 99  especializándose en natación y actividades acuáticas.  Profesionalmente ejerció en diferentes ciudades como Granada, Coruña o Madrid.  En el Centro de Nancy Pita en A Coruña conoció al profesor de yoga Iyengar de Vigo Sergio Ruiz  que allí acudía para  realizar talleres de fin de semana  y asistiendo a sus clases  se despertó su vocación.   Con 28 años se decidió a meterse de lleno en el asunto y se fue a Madrid al centro de Iyengar de Pachi Lizalde,  maestro de Sergio Ruíz y que también impartía escuela de columna.  En Madrid probó toda suerte de modalidades y técnicas.  Al volver a Coruña prosiguió su formación con, entre otros, Anand Zorzo  , hijo de Tomás Zorzo ,  con centro en Oviedo y pionero en España del Ashtanga Yoga .  Anand, que nació en la India pero vive en Canarias, aún viene a Coruña cada dos o tres meses a la escuela de Ashtanga que fundó.

A lo largo de otra etapa, Mónica continuó practicando por su cuenta sobre todo  un yoga físico, que es lo que más le va, y ya en el 2004 empezó a impartir clases en el balneario de Brión asumiendo los consejos  de Sergio Ruiz  quien le había dicho que para ser profesor de yoga necesitaba mucha práctica, no comer carne, no beber alcohol y ducharse con agua fría.  Con la misma empresa del balneario de Brión fue a otro en Ibiza y a la  estación de esquí de La Molina, en los Pirineos,  en este ya de directora.  Más tarde estuvo en una piscina de un colegio de Barcelona mientras continuaba impartiendo  yoga y recibiendo clases en los centros de Iyengar pues dice Mónica que  casi todos los todos los profesores de yoga van a clase de Iyengar porque este método es con el que mejor se conocen y trabajan las posturas.   En Barcelona le sirvió de inspiración un centro que tenía varios pisos y en cada uno se daba una modalidad distinta de yoga a cargo de diferentes profesores especializados.

Aunque pensó entonces en sacarse la titulación oficial de Iyengar desistió porque esta franquicia es muy estricta en su formación y exige entre otras cosas ejercer de profesor durante tres años consecutivos y ella prefirió continuar su aprendizaje en la India.

Al regreso de la India empezó a trabajar en la piscina de Bertamiráns y fue entonces cuando pensó en  montar su propio centro de yoga pues aquí no había ninguno como tal y Santiago ya le había atraído cuando estuvo en Brión.

AlmaZen, “yoga abierto”.

AlmaZen  se inauguró en noviembre de 2010.    Está en un piso y por eso algunos cuestionan su ubicación, pero Mónica responde que también lo están muchos centros de referencia, como por ejemplo el Yoga Center de Madrid,  y que lo que más aprecia es que a pesar de estar en pleno Ensanche es silencioso, con luz natural y nada frío.

En AlmaZen aplica el concepto de “yoga abierto” que conoció  en Madrid o en Barcelona, es decir una total flexibilidad que permite el que se pueda acudir a la clase que se quiera, a la hora que se desee, con el profesor que se prefiera y de la modalidad que se elija en cada momento.  Para ello se adquieren unos bonos y solo se paga lo que realmente se hace.  Ahora ofertan 7 u 8 tipos de yoga y 8 profesores, aunque fijas solo están en este momento ella y Rosa Rial.   Además de los alumnos inscritos, por su característica de yoga abierto acuden muchos peregrinos,  viajeros y gente de paso,  gente, dice Mónica “como yo que cuando viajo y voy por ejemplo a Londres,  a Madrid o a Barcelona me gusta practicar yoga en donde esté”.    Para facilitar la gestión de estas clases abiertas disponen de una aplicación móvil.

Además de atender su propio centro,  en AlmaZen se encargan también de las clases de yoga que se dan en otras entidades, como en  la “Asociación de Amigos a Vaquiña polo que Vale”, en la  Escola Unitaria del barrio de San Pedro  ,  o en el centro de escalada Indoor Wall  en el polígono de Costa Vella,   y gestionan las que se imparten ahora en el Spagat  ,  centro deportivo histórico que fue uno de los pioneros del yoga en Santiago y sobre el que nos extendemos más adelante.   Siguiendo con la aplicación deportiva del yoga,  también organizan actividades específicas para trekking y nordicwalking en O Piornedo, en Los Ancares.

Otro punto fuerte de AlmaZen es la formación.  Se imparte  la titulación del Yoga Alliance  de 250 horas + deberes, y acude gente incluso de fuera de Galicia.  Oficia de profesora la misma Mónica y la alemana Amelie Strecker,  quien se traslada a Santiago  desde su escuela Room de Barcelona y a donde en reciprocidad también acude Mónica a dar su parte lectiva en los cursos que se hacen allí.  El curso está diseñado para formar profesores de la modalidad Ashtanga Vinyasa  , un estilo del Hatha yoga    que pone énfasis en la integración de la respiración y el movimiento, en el fluir de la energía por todo el ser, en el equilibrio entre fuerza y flexibilidad.

MonicaRgzAlmazen2Mónica Rodríguez está a punto de acabar su tesis doctoral sobre Yoga y cáncer.

Yoga y salud

Una de las más queridas especialidades de  Mónica Rodríguez  es la aplicación de sus conocimientos a los problemas de salud.  Imparte Escuela de Columna de la que se tituló en Madrid y de la que es representante en Galicia.  Se llama Método Knapp    y consiste en una selección muy especial de ejercicios que procuran rehabilitar las estructuras que más han sufrido la falta de movimiento por causa de una espalda dolorosa. También ofrece yoga para embarazadas de acuerdo con un método propio que creo cuando trabajaba en las piscinas, dio clases especiales para  niños y está inmersa en estudios terapéuticos sobre todo para la aplicación de técnicas yóguicas paliativas al  cáncer de mama.  Sobre esto, los efectos de la práctica del yoga durante y después de sufrir un cáncer de mama,  está haciendo una investigación en A Coruña con el antiguo Hospital Militar, el actual Hospital Abente y Lago  .  De hecho el tema le apasiona y  lucha para sacar tiempo para terminar su tesis doctoral sobre el cáncer y el yoga y aunque la investigación nació en el cáncer de mama ya la va extendiendo a otro tipo de cánceres como el de ovarios o pulmón.  Para Mónica, “sería importantísimo que todos los médicos se concienciasen de una vez de que el movimiento es salud”.

Una clásica sesión

Un día de febrero fui a una clase de prueba.   Hay vestuarios masculinos y femeninos,  un baño impactante y varias salas no muy grandes, la  mayor de unos 30 m.  Tienen material (esterillas, mantas, etc.) y el ambiente es muy profesional.  La profesora que me tocó  dio una clase muy completa dentro de un sobrio clasicismo.  Asanas  coordinadas y  supervisadas   con meticulosidad y paciencia,  con delectación.  Hora y media aproximadamente que transcurrió en un abrir y cerrar de ojos con la ayuda de la  elocuencia de la maestra que adornaba todo lo que se hacía insistiendo en el aspecto espiritual y de concentración.  Al comienzo y al final,  momentos de relajación especialmente bonitos.  Éramos solo tres personas en aquella clase matinal, lo que para mí la hizo particularmente grata.   Al final, al preguntar a  la instructora cómo definiría su yoga respondió que era el de toda la vida, el Hatha Yoga de siempre aunque, naturalmente,  pasado por su  propia experiencia y con su toque personal.   Y concluyó:  “Desde mediados del siglo pasado se establecieron muchos yogas diferentes pero en realidad el yoga tiene 5000 años y es el que es”.  Pues eso.

AnandaYoga3Jennifer Blanco en la penumbra de su centro

-Ananda Yoga .   www.facebook.com/anandayogacompostela?fref=ts .   Peso, 12 .   T/ 636638901.  anandayoga.compostela@gmail.com

Jennifer Blanco es la directora y profesora de Ananda Yoga, Centro de yoga, meditación, danza y psicología.   Jennifer es de Ourense, estudió Filosofía en Santiago y vivía en Vigo.  Pronto le atrajo el orientalismo y en Vigo  se formó  en Sananda  , el centro Sivananda del maestro Mádhana, especializándose en Ashtanga y decidiéndose a seguir este camino.  Comenzó a dar clases en AlmaZen hasta que hace tres años abrió su propio centro. Su método básico es el Ashtanga aunque con aportaciones de otras escuelas como  Iyengar, etc.

El local es un piso antiguo con el suelo y el techo de madera y con vistas a las galerías y tejados de la zona vieja.  Antes de la entrada hay en un rellano un sugerente  espacio con altarcillo, informaciones  y zapatero para dejar el calzado.   Hay un pequeño vestuario, un servicio y una salita de recepción.  La sala es larga y estrecha y de unos 30 m.  Variados  detalles de gusto  contribuyen a que el espacio tenga carácter y sea realmente acogedor.

La clase de prueba cuesta 10 € a descontar si se formaliza la matrícula.   La mañana en la que yo asistí, anunciándose ya la primavera,  éramos siete más la profesora.  Todas mujeres menos yo.   La clase fue típica de Asthanga, con posturas  intensas y series seguidas sin parar, intercalándose asanas energéticas como saludas al sol .  Muy físico, todo integrado para conseguir un flujo continuo de energía  que generase calor.  Jennifer, refinada y elegantemente vestida dentro de un  estilo “ad hoc”, con una persuasiva y relajante voz característica, como mascando las palabras, circulaba entre los practicantes dando indicaciones y haciendo sutiles correcciones.  En la sesión, de nivel intermedio, hubo también mucho pranayama   y técnicas de respiración.   Recuerdo esa clase de una forma muy vívida y literaria, todo impregnado de una especie de espíritu femenino primordial que flotaba en el ambiente mientras suaves haces de luz penetraban por los cristales y se reflejaban en la madera tiñendo todo de un color antiguo y sereno, como de oro viejo.

Además de yoga se ofertan otras cosas  pero, dice Jennifer,  “siempre cosas de amigos o conocidos de confianza que parezcan adecuadas a la filosofía que intento transmitir.”    Entre esas cosas están, por ejemplo,  clases de Taichí a cargo de Jesús Alcaide y Meditación Sufí que imparte Karina.  También hay talleres como  uno de yoga avanzado  y clases especializadas entre las que se cuenta una de yoga y menopausia que imparte la misma Jennifer.  Para justificar ésta, Jennifer cita al neuropsiquiatra  Louann Brizardine:

“Durante los cambios hormonales radicales, las mujeres se sienten menos inclinadas a practicar yoga, pero entonces es justamente cuando más lo necesitan.” 

 

-Anymohttp://www.anymo.es/  Rúa Boqueixón, 11. T/ 981 937 482. info@anymo.es

Flamante centro deportivo inaugurado hace dos años en el barrio de Pontepedriña.   El nombre viene del cruce de las palabras Anatomía y Movimiento.   La profesora de yoga es Marta González- Novo Fernández (Ávila 1984)  que  llegó a Santiago hace seis años motivada por su entonces pareja.   Además de en este centro da clases particulares en su casa o en la de los clientes que la solicitan:  marta.husky@gmail.com    T/ 606361477 y también se desempeña como monitora de actividades dirigidas y entrenadora personal.  En la actualidad está terminando su formación en la modalidad de Hatha  Yoga como instructora en la Escuela Internacional de Yoga mientras que en la de  Ahstanga Vinyasa Yoga se formó en Barcelona.  Lleva unos cinco años de práctica y uno dando clases.  Aplica una u otra variedad o una mezcla de ellas  dependiendo de los alumnos, algunos de los cuales a veces pueden tener  patologías y entonces requieren yoga terapéutico.  Lo que se anuncia en las clases del gimnasio es Ahstanga Vinyasa Yoga que como es sabido  se trata de una forma de yoga dinámico, muy propia de gimnasios.  Los Vinyasas  significan literalmente sistemas de movimientos y respiraciones sincronizadas y estos movimientos son los que encadenan una postura con otra.

 

Avalonkai1Cristy dibuja las asanas a realizar antes de cada sesión

-Avalon Kai  http://www.avalonkai.tk/  .  Rúa da Ponte do Sar, 41.  T/ 666 43 53 18.  avalonkai@hotmail.com

Este es un club de artes marciales que, como muchos otros, también ofrece yoga.  El Club nació  a finales de 2010 como un grupo únicamente de karate que tenía su sede en el gimnasio Esparta,  en la Avenida de Lugo.

En el verano de 2011 se trasladó  a la Colexiata do Sar como asociación deportiva de karate y en octubre de 2011 lo hizo a un local del mismo  barrio ya como club deportivo federado ampliando su oferta a yoga, pilates, autodefensa, baile moderno y danza del vientre.

Por último, desde 2014 se encuentra en su actual sede y se incorporaron nuevas actividades como zumba o circuito de mantenimiento.

La directora es Cristy Tojo, de 29 años.  Es karateka con larga trayectoria de alta competición y variados títulos, además de monitora de karate, defensa personal, circuito de  mantenimiento, de pilates y de Asthanga yoga.  La profesora sustituta de yoga y pilates es Paula Docampo que también oficia de administrativa.

El local es un típico gimnasio y las clases se hacen en el tatami en cuyas paredes se leen aforismos de sacrificio y superación.    En la clase de prueba a la que asistí había tres mujeres por lo que al presentarme enseguida me dijeron que a ver si me quedaba que no  tenían hombres.   Aunque la impartía Cristy,  a mí como novato me puso aparte del pequeño grupo y  a cargo directo de Teresa, una cachas tipo fitness, alta y atlética que me recordó  la divertida novela “La vida sexual de las mellizas siamesas”  que acababa de leer.   Dijo Cristy  que Teresa era como su segunda a quien sin problemas  le encomendaba la clase si ella no estaba, y así quedó demostrado.    Comenzó Cristy dibujando en una pizarra blanca las asanas que íbamos a realizar.  Las 8 principales de siempre y otras  a mayores que varían en  cada sesión.  Lo hace siempre, a manera de guión previo.   La clase fue de Asthanga yoga, particularmente vigorosa.  Para empezar, series continuas  de saludas al sol , en plan gimnástico.  Yo con Teresa fui haciendo las asanas igual de rápido pero demorándonos  en determinadas posturas, como por ejemplo en adomuka   en el saluda al sol .  También forzando en ocasiones  en plan exigente y trabajando con ella en pareja.  Una hora y media de intensidad física, sin meditación, pero muy energética y satisfactoria.

Al terminar charlé con Cristy que me contó su trayectoria.   En cuanto al yoga se inició en el squash de Milladoiro  con Manolo, cuando ella tenía 18 años.  Manolo la formó a ella y a otra compañera, Carolina,  para que fueran sus profesoras ayudantes  y Carolina continúa dando clases allí.  Sobre el yoga que imparte, Cristy  afirma que trata de adaptarse  al público que tiene “de barrio” y por eso no incide  en el aspecto espiritual del yoga ya que para eso, dice, hay otras ofertas en Santiago.  Ella lo hace más físico, aunque buscando siempre la corrección en las posturas.  Compacta, segura de sí misma y con carácter de dura luchadora, contestó a mis preguntas con sencillez y transparencia.

A continuación había una clase de pilates que daba un sudamericano y que se puede combinar con el yoga en un pack económico.    En suma, un gimnasio sin mayores tonterías  y con un ambiente sano y natural.

 – Centros Socioculturales Municipales http://santiagosociocultural.org/centros/?lg=gal    En casi todos los centros socioculturales municipales se ofrecen clases de yoga.   Carlos Gayoso, profesor del Complexo Deportivo Santa Isabel (ver ficha correspondiente), da en los de O Ensanche, A Trisca, Fontiñas, Pontepedriña y Verdía;   Loli Negreira (ver ficha en Pexego) en el de Conxo.

 

Camm2El Club Camm tiene unas magníficas instalaciones en el barrio de Santa Marta

-Club Camm.  http://www.clubcamm.es/

Avd. de Syra Alonso 2, bajo.  Sta. Marta.  T/ 881819786  info@clubcamm.es

Tremendo gimnasio abierto hace 5 años en el pujante barrio de Sta.  Marta, con 1.800 m2 de superficie en dos pisos. Aunque se inauguró hace 6 años  ya se amplió.  Tienen parking propio, lo que no es baladí  en esa zona, y otros centros en O Milladoiro y en Zaragoza.   Pertenece a una empresa de constructores de Santiago y es un claro exponente de la  conversión de la práctica del deporte popular y de base en próspera industria  y de la incorporación del yoga al catálogo de actividades deportivas al uso.

El subtítulo de este centro, “Fitness&Fight”, define su vocación por los deportes de contacto que desempeñan aquí un papel protagonista.    Hay yoga convencional, que se incluye en el abono, y yoga terapéutico, que se paga aparte.  No hay una sala dedicada y las clases pueden ser en cualquiera de las tres con que cuentan para actividades no especializadas.  El método que se utiliza está adaptado al modelo de clases abiertas que se dan, es decir que cualquier socio del club puede ir a clase en cualquier momento sin estar previamente anotado.  Los horarios son lunes y miércoles de 19 a 20 h. y los martes y jueves de 20 a 21 h.

 

-Complexo  Deportivo Santa Isabel.

http://www.multiusos.net/es/   .  Rúa Tras Santa Isabel, s/n.  T/: 981 581 220.   santaisabel@multiusos.net/

Carlos Gayoso es el profesor de este complejo que está gestionado por la misma empresa del Multiusos Fontes do Sar (ver la ficha correspondiente)  y las Piscinas do Sar.   Además,  Carlos Gayoso también es profesor de los Centros Socioculturares Municipales de O Ensanche, A Trisca, Fontiñas, Pontepedriña y Verdía.

Nació en Vigo hace 57 años y estudió Sicología en Santiago, en donde se estableció.  Desde muy joven se interesó por el yoga y lo practicó de forma autodidacta.  Al terminar la carrera empezó a aplicar profesionalmente técnicas de relajación y por eso lo llamaron del Ayuntamiento para impartir yoga.  Realizó su formación en la Escuela Internacional de Yoga (ver ficha)  entre los años 2010 y 2012, primero de  instructor y luego de profesor y master, en la primera promoción de Galicia.   Lleva dando clases desde el 2004 y las compagina con su consulta privada de sicología.   El yoga que enseña es el de la Escuela Internacional,  lo que llaman el Hatha yoga Freestyle  y lo describe como un estilo entre el clásico Sivananda y el Iyengar con aportaciones de técnicas más dinámicas como Asthanga.  También incluye meditación en sus sesiones aunque enfocadas al Pranayama y a la concentración.   Mientras que en el Complexo Deportivo Santa Isabel da un yoga más físico porque así lo demanda el perfil de los usuarios,   en los centros socioculturales municipales se impone  un estilo de yoga terapéutico, más suave y enfocado a gente que puede tener problemas físicos debidos a la edad.

 

EcoTiendaEira3La antigua sede de Eira poco antes del traslado

-Eira.  http://www.eiraecocentro.com/    Plaza do Toural nº9,  2º dcha.

T/ 981573971 .

Bajo el nuevo lema de “Yoga, Arte y Terapias”, la veterana tienda ecológica  Eira, fundada en 1997 en la Rúa Nova, se trasladó el pasado abril a esta su nueva ubicación, aunque ya sin tienda.  Actualmente los profesores son Toño González (ver ficha del Multiusos Fontes do Sar) y Beatriz Fuentes.

En el Ecocentro Eira siempre se impartió yoga y es uno de los históricos  de la materia en Santiago.  Durante unos diez años dio allí clases Bernie  O’Donnell, irlandesa residente en Inglaterra y entonces procedente de la India, y a veces lo hacía también su pareja, un alemán.  Afincada ahora Bernie en Alemania, estuvo en Santiago dando un taller de fin de semana en Pexego (ver ficha correspondiente) en enero de 2016 pues aquí dejó impronta.  Otra de sus profesoras relevantes, y hasta hace poco tiempo,  fue  Mara Gutiérrez, segoviana establecida en Compostela.  Precisamente hablando con ella nos informó de una línea de nuestra historia yóguica que surgió en aquellos años en Oca, en una casa situada en la plaza del pazo en la que se organizaban múltiples cursillos y talleres de disciplinas relacionadas.  Esta línea la inició Tomás Moro “Rama”,  un asturiano que hacía allí talleres sobre todo de Ashtanga,   y también durante una temporada una chica australiana que vivía en A Estrada.   Sin duda una historia bonita pendiente de investigar y contar.

 NuevoArbolBlanco2El Árbol Blanco:  Practicar yoga rodeado de arte

-El Árbol Blanco  http://elarbolblancosantiago.blogspot.com.es/   Calderería  50, 1º  T/ 981574331.  centroelarbolblanco@gmail.com

Desde mayo del año pasado está situado en el Centro de Arte Aire  .  Antes estaba en la Algalia de Arriba, en la trastienda de la tienda de artesanía Lejano Sur.  Se anuncia como “Yoga,  Sicología y Crecimiento Personal” en una clara manifestación de como el yoga es cada vez más utilizado por los profesionales de las terapias sicológicas.

La profesora y responsable es Marta del Río Casanova.  Aunque nació en Santiago con solo un año se fue a Asturias.  Es Sicóloga por la Universidad de  Barcelona y se dedica a la terapia sicológica y talleres de crecimiento personal desde 2008.  Su especialidad es sobre todo el Gestal y la sicología transpersonal, aunque también utiliza otras técnicas.  Además de dar clases de yoga convencionales, lo utiliza para sus terapias pues aplica una mezcla de ellas dependiendo de cada caso.

Se formó y tituló en Vigo en el centro Sananda con el maestro Mádhana.   Empezó a dar clases en el año 2009 en  el Centro Cultural  Ociorum  de A Coruña y ya desde el 2010 en este su propio centro.

Hay clases de mañana y tarde y como peculiaridad oferta bonos regalos de clases.

Fui a dos de prueba, primero en el antiguo centro, que resultaba un tanto claustrofóbico al tratarse de una trastienda y carecer de luz natural, y ya en este que es todo lo contrario, una sala amplia y señorial  con suelo de madera y rezumando ambiente artístico pues en las paredes cuelgan las exposiciones que en cada momento ofrece el Centro de Arte Aire.  Ilustrando la continuidad de uno y otro local sigue en el nuevo el árbol seco con pajaritas de papel blancas que proporcionó su nombre al antiguo.

Desde el generoso ventanal se observa la calle enlosada y la facultad de Historia y el día que fui llovía y se componía una imagen melancólica y arquetípica de Compostela que incitaba a disfrutar de cada una de las asanas.    Recuerdo de aquella clase sobre todo los sonidos, la música con que se acompañó la sesión y la hipnótica voz de Marta, una treintañera fibrosa  que denota su formación también como monitora de musicoterapia.  Como no podía ser menos dada la importancia que allí se concede al sonido,  empezamos y terminamos entonando el OM.   Yoga de calidad, asanas afiladas y precisas como parece ser ella, con un aire terapéutico  y  sin flecos.   Sin duda, toda una profesional.

 

– Escola do Medio, http://escoladomedio.blogspot.com.es/   Rúa do Medio nº 15 bajo, en el barrio de San Pedro.  Teléfonos:  Bernardo: 610 44 47 72 .  Sagrario: 657 28 92 51.  escoladomedio@gmail.com

Se define como “Espazo no barrio de San Pedro para a formación artístico-musical e o traballo corporal.  Ioga, música para bebés, canto, percusión en grupo e moito máis…”

La profesora de yoga es la santiaguesa Sagrario Quintela,   titulada por la “Escuela Internacional de Yoga”, con cursos de instructora y profesora.   Se inició en Santiago con la pionera Elsa Pagano, hace unos 25 años.  Da Hatha yoga con aportaciones de Iyengar, modalidad que practica con Sergio Ruíz (ver ficha AlmaZen) y con Ania, la titular del Centro de Yoga Iyengar de Santiago (ver la ficha de Iyengar).

En amplios horarios se ofrecen las siguientes especialidades:  Yoga para adultos, Yoga y música, Yoga para madres y bebés y Yoga para embarazadas.  Las sesiones de Yoga y música están a cargo de Sagrario y del músico Bernardo Martínez.  Las inició hace 2 años en la Fundación Granell combinando la práctica del yoga con música en directo, lo que ahora prosigue en esta escuela.

-Escuela Internacional de Yoga en Galicia

http://www.escueladeyoga.com/sedes/santiago  Calle Pelamios, zona Campus Norte.  (Para ubicación exacta en caso de requerir clase de prueba gratuita  pedirla en el teléfono o email indicados) T/ 661.677631.  infogalicia@escueladeyoga.com

Joaquín Castaño y Clara González son los coordinadores en Galicia de la Escuela Internacional de Yoga y pertenecen a la primera promoción de profesores que se formó aquí con este método en el año 2010.   Esta Escuela es de ámbito nacional y sus titulaciones son ahora unas de las más populares, ofreciendo incluso la posibilidad de cursarlas “on line”.

Clara y Joaquín vivían felices en el rural en Castro Caldelas, en la Ribeira Sacra,  y allí organizaban cursos y actividades que, nostálgicos,  de vez en cuando aún siguen montando, como retiros de Yoga y Meditación que hacen en Parada de Sil, en  A Fábrica da Luz    . Al irse metiendo de lleno en el mundo del yoga  profesional hubieron de decir adiós a esa etapa bucólica y se mudaron a Santiago en octubre de 2015 para estar cerca de un aeropuerto ya que Joaquín viaja a diferentes sitios de España impartiendo formación.

Esta es la especialidad de esta pareja, representantes de la Escuela Internacional de Yoga en Galicia,  como queda dicho.  La llevan a cabo en las instalaciones del Colegio La Salle, en donde disponen de salas y medios y en donde también dan clases a los colegiales como actividad  complementaria.

Yoga en la Educación

Además de formar profesores también ofrecen una titulación de  posgrado de 200 horas que llaman  Yoga en la Educación y que tiene como objetivo especializarse en dar esta materia a los niños y está dirigido a docentes, sicólogos, terapeutas y profesionales interesados en aplicar las técnicas del yoga a la educación.  En resumen, se trata de adaptar la esencia del yoga tradicional a los niños a través del juego y la diversión y en este campo de llevar el yoga a las aulas Joaquín Castaño es uno de los pioneros y dirige y participa en programas de yoga que algunos colegios y centros de Galicia están desarrollando.

Aparte de estas actividades, Clara y Joaquín dan clases convencionales de yoga en una pequeña e íntima salita de un piso de la calle Pelamios.    En un rincón de la entrada se expone un surtido de artesanía y accesorios que se pueden adquirir.   En la acogedora estancia hay  a disposición de los practicantes  esterillas, mantas y cojines,  todo bien plegadito y curioso,  e incluso esos cojincitos que se ponen sobre los ojos para mantenerlos cerrados durante la relajación y que no sé por qué a mí me hacen mucha gracia.  La decoración,  a base de cuadritos y detallitos,  proporciona un ambiento muy propio.

Asistí a mi clase de prueba una diáfana tarde de invierno tras unos días de intensas borrascas.    Cuando iba para el aula, en la calle una joven pareja   hablaban de yoga en la playa, de saludas al sol y de asanas en la naturaleza.  Todo un síntoma en un barrio muy estudiantil.

Dio la clase Joaquín.  Éramos  cinco y estábamos cómodos.   La sesión fue toda con música y olores, muy didáctica y pausada, todo muy cuidado y un   ambiente muy relajante que denota la vocación formativa del profesor.  Fue una sesión de Hatha Yoga clásico, empezando y terminando con relajación y un núcleo central con saludas al sol muy secuenciadas.  Impecable.

Una alumna comentó que ella había empezado a dar clases a amigas y que ya le estaban pidiendo más,  lo que  por un lado  puede interpretarse como que al igual que cualquiera puede ser presidente de los Estados Unidos también casi cualquiera puede dar clases de yoga o,  por otro,  que hay una creciente demanda de espíritu yóguico que supera a la oferta.  Que cada uno elija la opción que más le guste aunque también se pueden escoger las dos.

selfpHilda Rey Alonso, Yoga integral.

–  Hilda.  T/ 617986572.

Hilda Rey Alonso da Yoga Integral  , una modalidad de yoga que trata de abarcar todos los campos del trabajo yóguico:  Asanas,  Pranayama,  Kriya ,  Meditación, Psicología, Filosofía, Alquimia Yóguica y Pedagogía aplicada a la construcción de las clases de yoga y que fue fundado por el político y filósofo indio Sri Aurobindo cuyos discípulos se organizan en una entidad llamada la  Segunda Fundación   que tiene como propósito la formación integral del ser humano.

Hilda es natural de Vigo.  Es abogada al igual que su marido  y compagina su labor de profesora de yoga con la de instructora en la  preparación de oposiciones de Derecho.   Autodidacta, comenzó a los 18 años a estudiar y practicar por su cuenta en A Coruña, en donde se crió.   Luego recibió clases en Santiago de yoga restaurativo con Rocío, una profesora que estaba de paso.  Según nos dice, estas clases fueron breves pero muy interesantes.  Luego volvió al Hatha Yoga.  Practicaba  con un grupo y al quedarse sin profesor le pidieron que dirigiera las clases y fue así como se inició en la docencia.   En 2012 hizo en A Coruña y en Navarra  el curso de instructora de Yoga Integral.   Da clases en Vista Alegre en la Asociación Veciñal As Brañas do Andrés  y en Teenses pola Igualdade ,  en Recesende (Teo).  También organiza periódicamente talleres de yoga integral y meditación en diferentes locales como en el Spa de Área Central y en  algún centro de danza y ballet.   Ahora está preparando un curso de Yoga Nidra    o yoga de los sueños que anunciará próximamente.

Yo fui su alumno en la asociación de Teenses pola Igualdade.  A pesar de que la sala para la práctica del yoga de que disponía esta encomiable asociación no era muy adecuada, recuerdo con mucho cariño las clases tan completas que nos daba Hilda y sobre todo el entusiasmo y optimismo que nos transmitía.

ItacaY0ga6La acogedora sala de Itaca, abierta a las Hortas do Obradoiro

-Itaca.   Asociación Xuvenil e Cultural ITACA http://www.itaca.gal/   Rúa Pombal 18.  T/ 981 56 22 50.  info@itaca.es

Esta asociación tiene más de 30 años y entre las actividades con que cuenta está el yoga,  que está abierto a los no socios.  Aunque este año se suspendieron las clases espero que se reanuden pronto pues era uno de los sitios a los que yo acudía con más gusto.

El profesor era el joven técnico de la TVG  Iago Quintas, instructor titulado por la Escuela Internacional de Yoga en 2014 y que también da clases en AlmaZen.

El local es muy bonito, una gran sala mezcla de vetustez y familiaridad con vibraciones de buen rollo.  Da a un jardín  y mientras practicas ves las huertas del Obradoiro  y percibes una sensación de cosa próxima  y desinhibida.  No se pagaba más que la voluntad en cada clase y cada una se convocaba por un grupo de whatsApp.   La mayoría eran jóvenes alternativos y el ambiente desvencijado pero acogedor nos remitía a tiempos felices que, ay,  quizás nunca sucedieron.   Hatha Yoga clásico llevado con mucha soltura y vigor y al final Iago nos emplazaba a dar gracias a nuestro cuerpo por habernos permitido disfrutar de él.  Como muchos yoguis o aspirantes  Iago fue a la India pero al regreso dijo lo que la mayoría no reconocen:   “Fun de paseo, o meu nivel de inglés non era suficiente para ir a clases de ioga” .

 Iyengar1El yoga Iyengar es una marca registrada

-Iyengar,  Centro oficial de Yoga Iyengar de Santiago. https://www.facebook.com/pg/yogaiyengarcompostelaobradoiro/about/

Galeras 15.  T/ 616763721  iyengarsantiago@gmail.com

Es la franquicia oficial del método de Yoga Iyengar http://aeyi.org/    en Santiago  y por tanto los únicos que pueden dar este sistema de forma oficial, para lo que deben cumplir una estricta normativa.

Este método lo promovió el maestro B.K.S. Iyengar (1918-2014)  .  En Pune, en el Sur de la India, fundó el   Memorial Yoga Institute  que ahora dirigen sus hijos.  Es un yoga que cuida mucho la alineación y precisión de las posturas y que para ello usa de soportes como cuerdas, espalderas o sillas.  Algunos le achacan que se centra demasiado en el aspecto físico en detrimento del espiritual pero sus defensores responden  que se trata de una filosofía en que el pranayama y las asanas  practicadas de esta manera funcionan como meditación en acción y conducen a experimentar el yoga en toda su dimensión.   Sea como fuere, es un método de moda y, como queda dicho en otra parte, el mayormente preferido por los profesores para sus propias prácticas por lo que casi todos incluyen alguna aportación  del mismo en sus clases.

Nuevo local

Hasta hace unos meses estaba en una pequeña sala en un próximo edificio de oficinas y ahora la flamante nueva sede se halla muy cerca, un bajo más amplio en una esquina situada junto a la cafetería Azalea y rodeada de jardines.  Su responsable y profesora es la joven compostelana Ania Piñeiro.  Ella y su socia mejicana Mavi Oliva, ahora en Barcelona, montaron hace diez años este centro que antes de convertirse en la franquicia actual se llamaba Sentir-se.   Aunque en el método Iyengar puede haber hasta cinco niveles aquí solo se ofrecen tres.

A la clase de prueba asistí  aún en el anterior local que aunque más pequeño que el actual tenía unas envidiables vistas al parque de Galeras y al Pedroso.  La impartió Ania y la verdad que no fue muy representativa porque aquel día en la clase solo éramos un alumno que padecía Parkinson y yo.  La sesión fue típica de Iyengar,  muy escueta y meticulosa y usamos para algunas posturas la parafernalia propia:  cuerdas, sillas y espalderas.  Una lección muy ilustrativa.

Ania Piñeiro es dulce y menuda.  La clase la dio en pantalón corto para  indicar bien las posturas, las posiciones  y el trabajo muscular.  Ponderada y modesta, con ojos nobles y puros, no dice que su método sea mejor que los otros sino que “en realidad todo viene del Hatha, del Patanjali y si el Iyengar hace solo posturas es porque en las asanas integra todo lo demás, la meditación y el trabajo de la mente, por eso es necesaria precisión y exactitud al hacerlas”.  En cuanto a si está de moda,   dice que sí, que sobre todo a nivel popular desde que se supo que lo hacía Letizia pero, señala “a lo mejor es como otras modas, como lo están también ahora el pilates o el taichí pero luego igual pasan y quedan los que quedan.”   De momento está muy contenta.  La llaman de gimnasios, asociaciones y entidades para hacer de profesora y debe rehusar pues solo tiene tiempo para atender su local y dar alguna clase en el centro Iyengar de Vigo de Sergio Ruíz,  que acude aquí de vez en cuando a dar talleres al igual que a AlmaZen.

Aunque Ania comenzó con unos pequeños escarceos de Hatha y Kundalini enseguida se metió con Iyengar, por lo que es el sistema que conoce y el que le parece bien.  Es profesional y se dedica solo a esto y aparte de las numerosas clases que imparte practica ella 2 horas diarias pues, dice “ se necesita para seguir avanzando”.   Todavía no completó su dura formación ya que,  indica “en el Iyengar dura bastantes años y en realidad casi no se acaba nunca.”    Pues sin duda se trata de algo serio.

 aenea2A pesar de su veteranía Aenea es una librería de última generación

-Librería Aeneahttp://www.aenea.es/

Rúa dos Irmáns Rey-Alvite, 3.  T/981 57 25 67.  aenea@aenea.es

Situada al lado del Parlamento de Galicia,  Aenea, pese a su veteranía,  responde al concepto de librería de última generación y más allá de vender libros  organizan actividades relacionadas con su especialidad, en este caso el modo de vida y la filosofía alternativas.  Se define como “Un espacio cultural generador de salud y bienestar”  y es un referente en Santiago en esas disciplinas.   Hacen variados talleres y ofertan yoga y meditación desde su inicio.  El profesor es el ubicuo Toño González Somoza (ver ficha del Multiusos) y allí impartieron clases figuras como Denyse Husson Rousselet.   Las modalidades que actualmente dan son Hatha y Kundalini.  Hay que permanecer atentos a su agenda pues siempre programan interesantes asuntos.

 

ToñoyDaniloHernandezToño González, derecha, con su maestro Danilo Hernández

-Multiusos Fontes do Sar

http://www.multiusos.net/  Rúa de Diego Bernal, s/n.  T/ 981 568 160  multiusos@multiusos.net

Desde su inauguración en 1998,  es sin duda el centro deportivo de referencia en Santiago.   Es de propiedad pública y gestión privada.   Su oferta deportiva es apabullante.  El profesor es Toño González Somoza http://www.yogaensantiago.com/  , un auténtico puntal del yoga actual en Santiago.   Ofrecen Hatha Yoga, Nidra Yoga, Yoga Kundalini, Formación en meditación Sat Nam Rasayan   , gongs y baños de sonido con diferentes instrumentos musicales orientales.   Además, Toño ejerce como agente autorizado de ventas de Paiste Gongs   , una prestigiosa firma alemana.

Toño nació en Dodro hace 50 años.  De pequeño ya le gustaba ir solo hasta el río y allí se quedaba extasiado y en trance observando el paisaje o a una garza.  Piensa que eran estados espontáneos de meditación.  No le gustaba el fútbBol como a la mayoría de sus compañeros  y optó por el karate porque era lo que había allí en el pueblo.  Su profesor ya usaba asanas y técnicas de concentración en los entrenamientos y cuando más tarde se inició en el yoga se dio cuenta de que conocía casi toda la técnica.  También hizo taichí y es cinturón negro y formador de karate y taichí.  Pero cuando descubrió el yoga le enganchó y ahí se quedó aunque, nos dice,  “el karate y las artes marciales también llevan a estados mentales muy potentes y en eso se parecen al yoga.”   Trabajaba en un negocio familiar pero practicando  yoga una cosa le fue llevando a otra,  comenzó a dar clases en Santiago  en 1999 y desde el 2002 es totalmente profesional de la materia, lo que  él considera como una gran suerte y un auténtico privilegio.

Su formación la inició yendo en Cuenca a la International Sivananda Yoga Vedanta Center durante un mes.  Conectó luego con Danilo Hernández,  el director de la escuela de Madrid Bindu  , autor del divulgadísimo manual “Claves del Yoga”  y que cada año viene a Galicia de la mano de la Escuela de Ferrol Bunkaisport   a impartir un taller de fin de semana,  a uno de los cuales tuve la fortuna de asistir.  Desde entonces, le reconoce como su maestro  y sigue su línea .  Una de las cosas que atrae a Toño de Danilo es que, según nos dice  “es un fenómeno,  ya desde que empezó a practicar sus maestros lo ponían de ejemplo y sin embargo  no va de nada.  No es un yogui de salón.  En el mundo del yoga hay o el postureo hippy o el americano del  fitness y Danilo no está en ninguno de los dos, sin exhibiciones ni presencia mediática a pesar de que podría tenerla”.  Danilo es de la escuela Satyananda,   un discípulo directo de Swami Sivananda ,  el fundador del Yoga de la síntesis y de la Divine Life Society y quien desde su ashram de Rishikesh promovió la divulgación del yoga en Occidente.   En dos palabras, se trata de un sistema de Yoga Integral cuyo objetivo es armonizar todos los aspectos del ser humano. En cuanto al aspecto “religioso” que podría tener el yoga y la meditación,  Toño no lo comparte y  nos dice que lo que el maneja es todo laico.  Toño se reconoce como un clásico;  no introduce nada y sigue la tradición de la escuela de sus maestros pues, afirma “ la tradición es muy importante”.   En esta línea se centra desde hace años sobre todo en el Hatha Yoga,  al que reconoce como su base,  aunque da también Kundalini porque es curioso y le gusta explorar cosas nuevas.

También da Taichí dos horas a la  semana  y dice que son actividades distintas, que se bastan a sí mismas.

Toñogongs

Gongs y relajación

Más o menos una vez al mes realiza  baños de sonido a base de gongs, cuencos tibetanos, cuencos de cuarzo, flautas chamánicas, tambores, etc.   A esta materia llegó a través del Yoga Kundalini y a veces usa el gong en las clases que en esta modalidad se emplea reglado en secuencias durante los ejercicios.    “El baño de sonido conduce a un estado de relajación y meditación guiadas  y la vibración lleva a un estado muy intenso de relajación pues al penetrar  las ondas sonoras en el cuerpo  se produce un masaje profundo a nivel celular.  El sonido atraviesa y produce salud y limpieza.  Hay gente que tiene viajes y vivencias extracorpóreas”  –nos explica.

Toño hace conciertos de gong en sitios especiales, como en el Pico Sacro o en el monasterio do Carboeiro  o da talleres como en A Casa da Terra de Antas de Ulla  en el mes de agosto.

Fui a la consiguiente clase de prueba con un poco de aprensión por tratarse de un gran espacio deportivo, teóricamente poco propicio para el recogimiento que se supone necesario para practicar yoga.  Pero nada que temer.  La sala es amplísima y hay sitio suficiente y si se quiere optar por estar en la primera fila cerca del maestro solo hay que ir unos minutos   antes del comienzo para escoger el lugar que se prefiera.  El silencio era absoluto y uno no se enteraba de si había mucha o poca gente.

La clase fue acorde con el clasicismo que Toño preconiza, sobria y bien llevada, sin adornos  superfluos ni cosa importante que faltase en ese “yoga no de salón” del que nos hablaba, corrigiendo a cada uno lo justo pero sin interferir en el desarrollo general.  Un perfecto trabajo a cargo de un gran profesional.

La oferta del Multiusos es muy completa:  4 clases de Hatha Yoga  y 3 de Kundalini a la semana de 1h. 20´ cada una además de una de Yoga Nidra bajo el título de  relajación.  Los abonados pueden elegirlas indistintamente o si quieren pueden asistir a todas, lo que sería un poco excesivo y podría producir un empacho yóguico con el riesgo de salir levitando sobre el Gaiás y ver así la herencia de Don Manuel a vista de pájaro, lo que podría suponer una peligrosa pesadilla.  Por su parte, Toño no ve grandes diferencias entre las de Hatha Yoga y las de Kundalini y a los que le preguntan les dice que elijan en función de sus horarios aunque puestos a señalar diferencias dice que quizás el  Kundalini es más dinámico y más energético.

 

-Nano. https://www.facebook.com/leonardo.racamonde   Basquiños 53. T/616289415. nanopilates@gmail.com

“Nano Pilates y Quiromasaje”  es uno de los centros de Pilates que van proliferando y que ofertan clases de yoga  a tenor de la creciente demanda.   Leonardo Veres Rocamonde, “Nino”, abrió este centro en el popular barrio de Basquiños en octubre de 2016 .   También se dan toda clase de quiromasajes.  El yoga, en sesiones de mañana y tarde los martes y jueves,    está a cargo de dos profesoras,  Susana Aído y María López.

 

davAlgunos alumnos de Pexego celebrando el fin de curso de este año en O Ruso de Brión.

– Pexego.    Pexego de Arriba, 28.  Loli Negreira:   T/ 654213524   lolinegreira@hotmail.com  .   El Centro de Yoga Pexego tiene su aula en el Obradoiro de Cultura Tradicional Ultreia  , aunque es totalmente independiente del mismo.    Está en una paralela a Castrón Douro , en la parte de arriba del pintoresco barrio do Sar, en la zona del parque de Belvís.   Ya es un centro veterano y desde 2015, en su actual etapa,  su responsable y profesora  es Loli Negreira.  Hay dos clases de tarde los lunes y jueves y una matinal los miércoles.

Loli Negreira también imparte yoga en el Centro Sociocultural do Concello en Conxo  y en Noia en el Centro Vital Pilates.    Tiene un estilo propio con fusión de diferentes  métodos  e importante aportación de Iyengar, fruto de experiencias con diferentes maestros, experiencia que continúa  acumulando.   Empezó a practicar en Santiago en Spagat con Jaime Llontop.   Después estudió diferentes estilos  con Berni O’Donnell.  Hizo el curso de Instructora en el Centro Internacional de Yoga en el curso 2011/2012 y en el 2012/2013 el de profesora.  Sigue formándose en el Centro Iyengar de A Coruña  y en otros y realizando talleres intensivos mensuales y esporádicos con maestros de diversas técnicas.

El local es un amplio y despejado  semisótano con espejos y tarima de madera.  Hay esterillas, mantas y otros materiales. Es suficientemente  espacioso  con lo que la práctica se realiza a gusto y sin estrecheces y las clases fluyen armoniosas al compás de la dulzura y empatía que emana esta  profesora.  Desde su fundación pervive allí un núcleo de alumnos “seniors” ,  entre los que me encuentro,  que transmiten un ambiente de sensato escepticismo y serena comunicación, algo de agradecer no solo porque eso se traduce en que las clases discurran lánguidas y apacibles  sino porque sobre todo los jueves rematan las sesiones con divertidas tertulias en el próximo bar Domínguez que se caracteriza por la exquisitez y abundancia de sus tapas.  Estos alegres alumnos, imbuidos de auténtico espíritu yóguico,  también organizan comidas, excursiones y actividades lúdicas que van surgiendo sin más.  Por todo ello, este es sin duda un lugar en donde practicar un auténtico Yoga  Gourmet (se cede el nombre desinteresadamente para franquicia).

-Spagat.    http://espagat.com/   Fernando III El Santo 12 bajo.   T/ 981591883. hola@espagat.com

El Spagat abrió en 1984 y fue uno de los primeros lugares en que se practicó yoga en Santiago.   Pioneros como Elsa Pagano y Ananda  (ver primera parte de este post) fueron sus primeros profesores.  Durante unos dos años en que Ananda fue a Barcelona a ampliar su formación como artesano de vidrieras,  le sustituyó  Ramiro Díaz Fuentes quien al regreso de Ananda al Spagat dio clase en la USC durante un periodo de unos diez años, entre el 94 y el 2004 aproximadamente.  En la USC  hacía Hatha yoga y Pranayama al estilo Risikesh, en donde se formó durante una estancia de más de medio año en esa mítica ciudad india.  Las clases las daba junto su compañera Rosa Gaztelumendi.   En la actualidad han abandonado su dedicación al yoga y se centran en su profesión de sicólogos dirigiendo el  Centro de Psicología Humanista Pañña  de terapias Gestalt   .   Otro profesor que dejó impronta en el Spagat en donde ejerció durante bastantes años fue el peruano Jaime Llontop Ñiquen que vino a estudiar a Santiago y aquí se quedó.  Se jubiló hace unos años y volvió a Perú.   También era profesor de educación física en el colegio Alca y pinchadiscos en la discoteca Liberty.

Ahora no cuentan con profesores propios y de las clases de yoga en su sala  se encarga AlmaZen.

– Starben.  http://www.centrostarben.es/   Avenida de Lugo 219 bajo.   T/ 881 947 903  .  info@centrostarben.es

En el Centro  Starben anuncian entrenamientos personales, fitness,  pilates y yoga y dentro del yoga, además del ya conocido Asthanga Vinyasa,  las modalidades un tanto exóticas de Streatching-Yoga y Chair-Yoga.  La de Chair-Yoga la describen como sesiones de 30 minutos de Hatha Yoga específicas para la zona superior de la espalda y del cuello que se realizan sentados en una silla.  En cuanto al Stretching-Yoga es una combinación de Hatha Yoga con estiramientos estáticos y está indicado para relajar la musculatura.

En este centro también daban clases de danzas urbanas pero en 2015 trasladaron esta actividad a un local vecino específico con el nombre de Ib Urban Dance studio.

El centro  lleva abierto 6 años pero dicen que su equipo lleva dando clase casi 20 y que está compuesto por  técnicos deportivos especializados en pilates, yoga y entrenamiento personal.   La clase de prueba cuesta 15€ a descontar de la cuota mensual si se matricula uno.  El responsable es Jesús.

En la web del grupo  se relacionan otras muy distintas actividades de este holding, desde limpiezas a diferentes servicios para entidades públicas o privadas.

 

-Vitaliahttp://www.centrovitalia.com/   Avenida de Lugo 8, Bajo.  T/ 698 15 35 20 .   Se trasladó hace tres años  de su antigua ubicación en la calle Pérez Constanti,  cerca de la discoteca Ruta 66,  al  local que ahora ocupa  y que es el del antiguo Kai-Dan.  Pero hablemos antes algo del Kai-Dan pues es relevante en la historia del yoga en Compostela.

Fundado por el cedeirense Roberto Peñamaría en diciembre de 1978,  fue uno de los primeros centros de artes marciales de Santiago y también  de los pioneros en ofrecer clases de yoga en la ciudad, a cargo entre otros de la precursora Elsa Pagano.  La mujer de Roberto es francesa y allí dio clase en los noventa la también gala  Denyse Husson Rousselet, que también hacía tapices y estaba casada a su vez en Santiago.  Yo asistí a sus clases que eran muy literarias y sentidas y guardo un gran recuerdo de aquellas sesiones tan “new age”, con veladas los día de luna llena, cursillos de reiki , etc.  Muchos en Santiago nos iniciamos con ella que a su vez llegó al yoga asistiendo a clases de Eutonía (estar en armonía) en la Escuela de Teatro y Danza Espazo Aberto  ,   – centro en donde Ananda (ver post anterior sobre los orígenes del yoga)  impartió yoga desde su fundación en 1992 y hasta que se retiró y que desde entonces ya no lo oferta –   y con el mismo Ananda en el Spagat.  Según Denyse, el primer centro en dar yoga en Santiago fue el Kai-Dan mediante un profesor que venía exprofeso de Ferrol en autobús.  Otro profesor que a ella le impactó  fue un tal Luis Miguel, un carismático maestro que venía de A Coruña y con el que además organizaban retiros de fin de semana en casas rurales.    Sea como fuere, la primera etapa de Denyse como profesora terminó en el 2000 por cuestiones de salud y luego inició otra de Yoga de la Educación y clases de relajación que impartía en la Librería Aenea.  Pero esto bien merecería tratarlo con detalle en otra ocasión.

Artes marciales y Tai Ki

El caso es que ahora se ubica aquí el veterano Centro Vitalia cuyo titular es Carlos, o maestro Lien Shan,   que  prosigue con la actividad que realizaba en su antigua sede centrada sobre todo en las artes marciales, de las que fue uno de los pioneros en Santiago.   En cuanto al yoga, ha desarrollado un método propio al que llama TaiKi Yoga y que es una especie de fusión entre Tai Chi , Chi Kung  y Yoga, con mayor predominio del Chi Kung, una milenaria técnica china que pone el acento sobre todo en la salud mediante el flujo energético.   En este su singular sincretismo también hay  aportaciones de Yoga Tolteca  y otras fruto de sus experiencias y amplia formación,  aunque su base fundamental son las disciplinas y filosofía chinas,  como el citado Tai Chi o el Kung Fu .  Precisamente el maestro Lien Shan comenzó su andadura en el año 87 como profesor de Kung Fu en la anterior encarnación de este local,  que convenientemente remozado ahora ocupa,  hasta que en el 89 fundó el Centro Vitalia.   Su método de yoga,  el TaiKi Yoga, lo desarrolló durante  varios años de estudio y lo estuvo experimentando durante este curso pasado con un corto número de alumnos en el Centro Social de Os Tilos, de lo que doy fe pues yo fui uno de ellos.

 

LOS QUE VIENEN Y OTRAS HIERBAS

-Energía Zen. http://energiazen.es/    Restollal 4, local 7.  En las instalaciones de la Escuela de Maquillaje Estudio 1917, enfrente de El Corte Inglés.  T/ 981307134.  info@energiazen.es  .  Tienda “on line” especializada en artículos de  yoga y meditación con sede  en Santiago.  Para ahorrarse los portes, los de la ciudad y sus proximidades pueden ir a buscar los productos directamente a la oficina que tienen en la dirección que reseñamos.  En otoño abrirán una tienda física en la calle Rosalía Castro, en un local amplio en el que también se ofrecerán clases de yoga,  meditación, masajes o terapias y que conservará el nombre de Energía Zen.

TendaEnergiazen4Ana y Carlos con algunos de sus productos

Los propietarios son el matrimonio Ana Sanmartín y Luca Santos.  Se conocieron como practicantes de yoga Kundalini, meditación, etc.  Luca practicaba en A Coruña y Ana con Toño González.   Ana es consultora de calidad y medio ambiente y Luca profesor de música.   Tuvieron la idea de esta tienda virtual y se pasaron un tiempo visitando comercios,  proveedores  o ferias y detectaron un nicho de mercado que pensaron estaba sin cubrir.   Después de hacer su plan de negocio abrieron con éxito su tienda en noviembre de 2014.   Van cambiando sus expectativas según la demanda y ahora se van interesando por el mundo de la moda aplicada al ejercicio del yoga aunque dicen que el de la ropa es un mundo complicado.  Ofertan unos 800 artículos distintos y en stock tienen unos 600.  También hacen productos a medida.   Según confiesan, la clave reside en encontrar buenos productos a buen precio aunque no quieren competir en precio con Decathlón u otras grandes empresas sino significarse con productos de una cierta calidad y exclusividad.  Por ejemplo, venden muchas teteras japonesas aunque son tres veces más caras que las chinas por su superior calidad.  Precisamente las teteras son uno de sus productos estrella y se las compran de toda España e incluso de algunos países extranjeros como Reino Unido o Méjico.    En donde más venden de España es en Cataluña.

Libros y recursos

La literatura sobre el yoga es ingente, pero como buen letraherido no me resisto dar alguna indicación para los que quieran iniciarse.

En primer lugar no se pueden ignorar los “Aforismos de Patanjali” el milenario texto fundacional del yoga.  Hay innúmeras  ediciones.

Un clásico del yoga espiritual es “Autobiografía de un Yogui”   , escrita en 1946 por Paramahansa Yogananda, fundador en 1920 de la Self-Realization Fellowship que cuenta con centros de meditación en todo el mundo, también en  España.

Para iniciarse en la técnica, dos libros de  André Van Lysebeth“Aprendo yoga”  y “Perfecciono mi yoga”.

De autores españoles el ya citado de Danilo Hernández “Claves del Yoga”  y alguno de los muchos del gran divulgador Ramiro Calle  del que por ejemplo recomiendo “Yoga para el mundo de hoy”, un pequeño manual para la autopráctica.

También estaría bien, por aquello de estar en la onda,  leer la obra más conocida de Iyengar,  “La Luz del Yoga” .

En cuanto a cosas serias y académicas para quienes quieran profundizar, dos cosas.  Por un lado,  una obra  realmente notable y enciclopédica es “La Tradidión del Yoga.  Historia, literatura, filosofía y práctica”  del indólogo alemán Georg Feuerstein,  prematuramente fallecido en 2012.  Solo tiene algo malo, su precio:  65 €, pero yo los pagué muy a gusto.

Por otro, el tomo 11 de la Obra Completa de Carl Gustav Jung  recién terminada de editar por Trotta:  “Acerca de la Psicología de la Religión Occidental y de la Religión Oriental”  , en donde el maestro suizo proporciona interesantes claves para iluminar racionalmente este tema e iniciarse en un estudio profundo.  Sólo para los muy forofos .

Por fin, una biblioteca en donde se puede descargar casi todo lo que sobre estos asuntos es de interés  es la que ofrece Date lo Bueno  .

En plan audiovisual,  una plataforma de videos en español,  Televisión Consciente , que dispone también en acceso libre de múltiples videos y películas de yoga y materias relacionadas.

Como última recomendación y para no apabullar, un blog de yoga local escrito de forma ligera y a través del cual se van  conociendo las cosas que pasan por aquí al tiempo que podemos, por ejemplo, comprarnos una esterilla especial http://nomastes.yoga/

Y lo dicho, disculpas por ausencias o errores que con ayuda de quien la preste estamos interesados,  dispuestos y encantados de cubrir y subsanar.